lunes, 14 de octubre de 2013

Una opción válida para exportar archivos de AutoCAD a Blender

Ya hemos hablado en este blog de Blender como una magnífica alternativa al software más conocido en el campo del diseño 3D y la postproducción. Lo malo es que para los habituales del 3D constructivo presenta un grave impedimento que pueda generalizar su uso y es la incompatibilidad con formatos estándar como el .dwg y .dxf.

De hecho, en el primer caso, el archiconocido formato de AutoCAD, la incompatibilidad es total. No hay opción de exportar los archivos .dwg a Blender así que solo nos queda el formato de intercambio .dxf. Pero tampoco es un prodigio de buen funcionamiento; de hecho a mi me responde con el siguiente error:


Así no hay manera de poder exportar un sencillo dibujo en 3D (un simple cubo, no se crean que me he complicado) realizado en AutoCAD. Lo he intentado con la versión 2007 y no hay manera.

Como último recurso Blender nos da la opción de importar en formato .3ds, la extensión del añejo 3DStudio. AutoCAD ya no ofrece esa alternativa de exportación a partir de la versión 2007 pero es posible instalarle una extensión para que incorpore el antiguo comando 3DSOUT y, de tal forma, exportar los modelos 3D a formato .3ds. Para ello hay que irse al entorno desde el que está corriendo AutoCAD (sí, Windows...), descargarla desde aquí y seguir las instrucciones del fichero Readme.



Ya les adelanto que una vez descargado y descomprimido obtendrán un archivo de extensión .arx; después hay que introducir el comando appload en la línea de comandos de AutoCAD, se abre un letrero de diálogo donde seleccionamos el archivo .arx, se carga y después cerramos el letrero de diálogo. Así AutoCAD ya está preparado para utilizar el comando 3DSOUT y exportar a .3ds. Pero lo mejor es comprobar como Blender lo lee sin problemas. Es cierto que ha sido un elemento 3D sumamente simple y para valorar en toda su magnitud la eficacia de este proceso habría que probar con algo más complejo, pero la extrusión de la primitiva inicial se ha mantenido así como la operación booleana realizada después, y comprobamos que el objeto está formado por caras triangulares sin que haya problemas con las aristas. Merece la pena intentarlo con diseños más complicados.

Quizá hemos hablado más de la cuenta de software no libre y de pago, pero tampoco podemos darle la espalda por completo a la realidad que vivimos. Quede este post como un pasito más en la buena dirección.